El Fondo Monetario Internacional advirtió que la escalada del conflicto en Medio Oriente ya está generando impactos concretos sobre la economía global, especialmente a través del encarecimiento de la energía y el deterioro de las condiciones financieras.
Durante una conferencia de prensa en Washington, la vocera del organismo, Julie Kozack, señaló que las disrupciones en los mercados energéticos comienzan a trasladarse tanto a la inflación como al nivel de actividad a escala mundial.
Uno de los principales focos de preocupación es la interrupción en el tránsito por el estrecho de Ormuz, clave para el comercio global de hidrocarburos. Según el FMI, esta situación afecta cerca del 20% del suministro marítimo de petróleo y combustibles, a lo que se suman daños en infraestructuras energéticas en la región del Golfo e Irán.
Kozack explicó que el impacto económico se canaliza por tres vías principales. En primer lugar, el alza en los precios de las materias primas, impulsada por la incertidumbre sobre la duración del conflicto y el estado de las instalaciones productivas. En ese marco, el crudo superó los 100 dólares por barril y acumula subas superiores al 50% en el último mes, con efectos colaterales sobre insumos clave como los fertilizantes y, en consecuencia, sobre los precios de los alimentos.
El segundo canal es el efecto inflacionario. El organismo estima que, como regla general, cada incremento de 10 dólares en el precio del petróleo puede traducirse en un aumento de aproximadamente 0,4% en la inflación global, acompañado de una desaceleración de la actividad económica de entre 0,1% y 0,2%. Además, advirtió sobre el riesgo de que estas presiones se trasladen a las expectativas de inflación.
En tercer lugar, el FMI señaló un endurecimiento de las condiciones financieras internacionales. En las últimas semanas se observó una caída en los mercados accionarios, un aumento en los rendimientos de los bonos, mayor volatilidad y una apreciación del dólar, junto con la depreciación de varias monedas de economías emergentes.
Desde el organismo remarcaron que la magnitud del impacto final dependerá de la evolución del conflicto, tanto en duración como en intensidad. En ese sentido, anticiparon que habrá una evaluación más precisa en abril, cuando se publique una nueva edición del informe de Perspectivas Económicas Mundiales.
Por el momento, el FMI mantiene un seguimiento permanente de la situación junto a autoridades de distintos países y confirmó que no se han registrado solicitudes formales de asistencia financiera de emergencia.