La falta de un acuerdo entre el Sindicato de Obreros Marítimos Unidos y las cámaras empresarias de la pesca mantiene en alerta a distintos sectores vinculados a la actividad en Puerto Madryn. La preocupación radica en evitar que se repita el escenario ocurrido durante 2025, cuando un prolongado conflicto mantuvo paralizada a la flota congeladora tangonera durante tres meses.
El tema fue mencionado este jueves por el intendente Gustavo Sastre, quien instó a las partes a avanzar en un entendimiento que permita garantizar el normal desarrollo de la temporada de pesca de langostino en aguas nacionales.
La demora en alcanzar un acuerdo es seguida con atención no solo por los actores directos del sector pesquero, sino también por las comunidades cuya economía depende en gran medida de esta actividad.
El antecedente más cercano se remonta al año pasado, cuando el conflicto entre el gremio de la marinería y las empresas del sector mantuvo a los buques congeladores amarrados en puerto durante cerca de tres meses. Durante ese período, las tripulaciones permanecieron en tierra y la cadena productiva vinculada a la pesca quedó prácticamente detenida.
Las consecuencias no se limitaron a la actividad extractiva. El impacto alcanzó a distintos eslabones de la economía local, desde servicios portuarios y logística hasta el comercio y otras actividades vinculadas indirectamente al movimiento que genera la temporada de langostino.
La flota recién pudo retomar las operaciones en agosto y la temporada se extendió hasta fines de octubre, configurando uno de los ciclos más breves que se recuerdan.

Llamado al diálogo
En el marco de la apertura de la Expo Empleo 2026, organizada por el municipio, Sastre se refirió al tema y remarcó la importancia de evitar un nuevo escenario de paralización.
“El impacto que deja una actividad frenada es muy difícil de revertir”, señaló el jefe comunal, al tiempo que consideró que en situaciones de conflicto prolongado “termina perdiendo toda la comunidad”.
Según indicó, las consecuencias alcanzan tanto a los trabajadores que dependen de la actividad como a las empresas que no pueden operar sus embarcaciones.
Dudas dentro del sector de marineros
En paralelo, la situación institucional del Sindicato de Obreros Marítimos Unidos también genera incertidumbre entre algunos sectores de la marinería. La reciente reunión entre dirigentes del gremio —cuyo mandato se encuentra vencido— y representantes de las cámaras empresarias despertó cuestionamientos por parte de trabajadores que ponen en duda la legitimidad de las autoridades para llevar adelante negociaciones.
La indefinición de la Justicia Laboral respecto al proceso electoral del sindicato, luego de la suspensión de los comicios y la prórroga extraordinaria de mandatos que venció el 11 de febrero, mantiene abierto el debate sobre la situación institucional de la organización.
A esto se suma el reclamo de los denominados “trabajadores no sindicalizados”, entre ellos los marineros relevos que quedaron fuera de los padrones electorales. Este grupo, que además fue uno de los más perjudicados durante el conflicto de 2025, podría tener incidencia en el desarrollo del escenario laboral si las negociaciones vuelven a demorarse.